La ley le da un Stop al fraude

El fraude, una palabra común que muchos empleamos en nuestras conversaciones del día a día y de la cual quizás hemos sido objeto directos o indirectos, porque ¡vaya! que no falta esa persona que vivamente busca estafarnos.

A esto debo mencionar que para el año 2019 hubo un aumento significativo del uso fraudulento de tarjetas bancarias en Chile, tanto de créditos como de débitos. La cifra entregada en ese entonces por la Subsecretaria de Prevención del Delito, identificaron que el año pasado se registraron 87.908 casos policiales, lo cual representa un aumento de 45% en comparación al año 2018, en el que se contabilizaron 60.448 casos, ¡cifra alarmante!

En esa oportunidad, se detalló que La mayoría de estos delitos se cometieron en la Región Metropolitana, alcanzando un porcentaje del 57%, por lo que Santiago lidera la lista de comunas en donde se concentra la mayor cantidad de casos, con 5.484, seguida por Las Condes (4.029), Providencia (2.905), Maipú (2.800) y Puente Alto (2.425).

Ahora bien, en la comuna de Temuco y a raíz de la pandemia que nos azota se han cometido alrededor de 303 delitos asociados a fraudes y otras defraudaciones, durante el inicio de año hasta principios del mes de mayo, lo que representa una leve disminución del 1% en relación al año 2019, en que se ingresaron 307 casos.

Si bien, esta información emitida por la Fiscalía Regional conforma una baja significativa durante los últimos años, no menos cierto es, que se han inducido especialmente en nuestros adultos mayores, quienes se vieron en la necesidad de aumentar el uso de sus tarjetas, pero, con la probabilidad de recibir una llamada telefónica o algún correo electrónico que los estafara y que hasta ese entonces era totalmente un caos demostrar tal hecho, por lo que, recuperar su dinero se volvía una verdadera “odisea”. Y es que, según datos oficiales, la mayor cantidad de víctimas son hombres. El rango etario de los más afectados va desde los 30 y 49 años, seguido por quienes tienen entre 50 y 65 años.

A raíz de este tipo de casos y de la no respuesta oportuna de las entidades bancaria, desde el 29 de mayo del 2020, está publicada en el Diario Oficial la Ley 21.234 que plantea que los bancos deberán restituir los fondos cuando el cliente sufra fraudes menores de 35 UF. Este proceso se hará en un rango de cinco días hábiles desde que el usuario reporta el fraude al banco.

Si el fraude es mayor a 35 UF, el banco tiene un periodo de siete días para investigar y determinar la existencia de culpa grave del usuario o dolo. En caso de que se verifique, el banco tendrá que iniciar las acciones legales y si no lo hace, deberá devolver la totalidad del dinero que perdió el cliente.

Con esta Ley se pone un límite a la respuesta de los bancos, frente a hechos fraudulentos de los que el titular de la cuenta, mayormente es ignorante, y por cuanto, se prioriza el reembolso de su dinero.

Leo Fuentes Belmar
Abogado
Presidente Regional del Partido Radical