LA VIOLENCIA ¡NO!.

Desde los inicios de la civilización, el hombre ha estado rodeado de transformaciones tan fascinantes, que pensaban era obra de seres divinos o fuerzas mágicas. Los alquimistas observaban las transformaciones en la naturaleza, buscando los procesos para la perfección. En su trabajo diario mezclaban en el Crisol los elementos en búsqueda de la quinta esencia o del Oro Puro. Les invito a entender el porqué es necesario utilizar el Crisol del alquimista en nuestra Araucanía.

La Región de La Araucanía presenta en la actualidad los indicadores de mayor vulnerabilidad del país. La actualización de la canasta básica de alimentos, que considera un umbral de requerimientos de 2.000 calorías diarias promedio por persona, en las zonas urbana y rural (Ministerio de Desarrollo Social), entrega una ardua tarea a las autoridades de esta región, dado que, en enero recién pasado, la canasta básica de alimentos alcanzó un valor mensual de $45.105 por persona, la línea de pobreza por persona equivalente un valor de $169.347 y la línea de pobreza extrema por persona equivalente un valor de $112.898. Las cifras anteriores se presentan con rostros, nombres y apellidos en La Araucanía.

Las cifras y comentarios anteriores nos obligan a identificar soluciones a los problemas y aceptar el reto de la Araucanía como un desafío. Esto debe tener bases sólidas y pilares que sustenten la edificación que realicemos. La base debe ser la Tolerancia y los pilares deberán ser el diálogo, democracia y fraternidad.

El orgullo de ser y pertenecer a un territorio nos ha marcado constantemente en la historia de la humanidad. El Crisol que un día utilizó el alquimista, hoy en la Araucanía debe mezclar a quienes la habitamos seamos de diferentes culturas, etnias y religiones. Al mezclarnos somos uno, lo nuevo, lo mejor de nosotros puesto al servicio de los demás.

La Ignorancia, la intolerancia, la violencia o la incitación a ésta, no contribuyen al diálogo del Estado Chileno con sus responsabilidades institucionales. Presiones sociales y declaraciones ante los medios indicando “declararse en libertad para tomar otro tipo de acciones”, solo demuestran los grados de intolerancia y desapego a quienes a diario circulamos por nuestra Región, caminamos los senderos, sabemos de la lluvia, el viento y el sol de verano y, como decía Neruda “por las veredas, pisando en una piedra y en otra, contra el frio y lluvia, andábamos hacia el colegio.”
¡Tod@s somos La Araucanía!