¿REY? ¿EL HIJO DE UN CARPINTERO?

¿Te has puesto a pensar lo prejuiciosos que somos en esta sociedad moderna? Por más que avanza la humanidad, nuestra forma de vernos a nosotros mismos y a los demás se mantiene. Difícil es buscar al o los responsables de esta forma de ser que tenemos los humanos. Pero podemos partir dando el primer paso y ver cómo, en sociedad podemos romper esta cadena que nos ata a nuestra profunda ignorancia en cómo vemos a los demás y cómo me veo a mí mismo.

Se imagina el revuelo que causó lo escrito en uno de los más importantes libros sagrados de nuestra humanidad, la biblia, en la cual habla del hijo de un carpintero que vendría a salvar al mundo de sus pecados y a entregarnos el camino para la vida eterna. Investigué y logré descubrir que en Mateo 13:55 la comunidad manifestaba en torno a este Rey lo siguiente: “No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María y sus hermanos Jacob (Santiago), José, Simón y Judas?

En nuestra jerga popular el texto anterior podría ser traducido en “que se cree este que viene a hablar así si sabemos de la población de la que viene y de que sus papás se han pelado el lomo para que tenga un pedazo de pan”.
Podemos encontrar muchos pasajes en la Biblia en el cual hablan en relación con el origen familiar de Jesús. En todos ellos se presenta a la comunidad maravillada con este hijo de carpintero que habla en parábolas y usa maravillosas palabras que salen de su boca. ¿Hoy, ante la presencia de un erudito, especialista, sabio, técnico o profesional que nos indique que hacer como sociedad, reaccionaremos igual que nuestros antepasados, observando primero el origen del que está hablando?

Como sociedad nos cabe una responsabilidad muy grande en derribar el muro de exclusión que nos divide de las oportunidades para poder salir adelante como personas, familias, comunidad y sociedad.

Las políticas públicas que deberían ser creadas desde la base social, son las que tienen que hacerse cargo en un primer paso de generar las oportunidades para todas y todos los habitantes de un territorio. Un ejemplo claro de esto es la educación. Hoy los niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país no tienen la posibilidad de tener acceso igualitario a la educación de calidad. La cancha está desnivelada y los equipos disparejos. El ex presidente Pedro Aguirre Cerda ya nos puso la base del rol de los gobernantes ante la comunidad al indicarnos que “Gobernar es Educar”.

El segundo paso a dar dice relación con nosotros mismos, en como tú y yo vemos a los demás. Te invito a erradicar los prejuicios, guarda dentro de un baúl todos los errores de formación que tengas. Deja a disposición solo lo que permita construir una sociedad mejor para todos los que habitamos este espacio llamado Chile.

No veamos los problemas de los demás. Parte por conocerte a ti mismo. Búscate en lo más profundo de tu alma, respétate, firma tu contrato social individual contigo mismo y luego sale a dar lo mejor de ti en la edificación de esta nueva sociedad. Te estaré esperando en la orilla del camino.