Comercio minorista angolino en graves problemas de sobrevivencia

“Tendremos que vender papel higiénico o artículos de ferretería para poder trabajar”, señaló uno de los afectados.

En momentos de uno de los peaks más altos de la pandemia del Covid 19, la calle, centros comerciales se ven abarrotados de gente. Todo el mundo se ha olvidado o no tiene sencillamente conciencia del grave momento sanitario que se vive a nivel nacional y mundial. Amenaza una nueva ola, supuestamente con un virus con capacidad más rápida de contagio y la ciudadanía está más preocupada de salir a comprar y no precisamente lo más importante en la vida de las personas.

Súmese a esto lo considerado injusto y absurdo, el funcionamiento de establecimientos de comercio que califican por su venta de artículos “esenciales” y que funcionan libremente, aun en fases restrictivas por tener algunos privilegios, contando entre sus mercaderías con algunos ítems considerados de primera necesidad: algún tipo de alimentos, ferretería, papel higiénico, mascarillas u otros similares.

Angol, capital provincial no es una excepción: el comercio minorista prácticamente ad portas de la quiebra y sin embargo grandes tiendas del retail, tiendas de cosméticos, comercio extranjero (chinos) funcionando sin ninguna fiscalización en los aforos, tan solo por el hecho de contar entre sus ítems artículos de ferretería, con herramientas, algunas mascarillas o alcohol gel.

Se han realizado muchas reuniones entre la Cámara de Comercio local, agrupaciones de pequeños comerciantes con las autoridades locales, provinciales y regionales, pero ante los resultados y conclusiones de estas, solo han ayudado a crear falsas expectativas y aumentar la desesperanza, con resultados prácticamente estériles.

Las conclusiones y el fallo lapidario lo entregan el Minsal: las cifras de contagiados y casos activos de la comuna nos condenan. Ya pasamos Pascua en cuarentena y así com se ve la situación pasaremos Año Nuevo en cuarentena.

FALTA DE CAMPAÑAS LOCALES

S.M, comerciante del rubro textil – quien solicitó a nuestro medio guardar su identidad- dice que “mucha culpa es de las autoridades locales, por no hacer una campaña más fuerte de difusión de las normas sanitarias. Hay que “machacarle” a la gente, sino no entiende. Acá a veces se gasta plata en cosas que no son siempre de primera necesidad; sin embargo, no ha habido voluntad de insistir en campañas intensivas de las normas sanitarias para que la gente no salga si no es necesario., para evitar el aumento de contagios”.

“Como pequeños comerciantes estamos casi acabados: solo nos queda vender papel higiénico confort o artículos de ferretería para poder abrir, trabajar, vender y poder cumplir con nuestros compromisos comerciales, legales y personales-concluye el afectado.

Tal vez es y será importante para el pequeño comercio que logre subsistir, definir nuevas propuestas y acciones: Ampliar giro, que le permita competir vendiendo además productos catalogados como esenciales o sencillamente habrá que bajar la cortina.