VECINA ANGOLINA CUMPLIO 100 AÑOS DE VIDA

La señora Juanita fue la esposa del conocido y apreciado dirigente deportivo, Leonardo Sobarzo Rojas. El día sábado estuvo de cumpleaños, celebrando su centenario.

Este sábado recién pasado la señora, Juana de La cruz Robles Roa cumplió 100 años de vida. Nació en la comuna de Cañete el 24 de abril del año 1921, hija de don Juan Robles un funcionario de Ferrocarriles y de la comerciante, Evangelista Roa. Por razones de estudio llega muy jovencita Angol a mediados de la década del 30. Acá conoce a quien sería su compañero de vida, don Leonardo Sobarzo Rojas, un apóstol del deporte y de su querido Pampa. Se casan el 24 de junio de 1945 y al año siguiente nace su única hija, Mirna Sobarzo Robles, quien fue funcionaria de la Municipalidad de Angol.

En 1947, la señora Juanita debe enfrentar una de sus más fuertes experiencias de vida… su amado esposo Leo había sufrido un accidente laboral mientras trabajaba como maestro de la construcción en el fundo El Vergel, debido a esta emergencia don Leonardo quedó en silla de ruedas hasta el día de su muerte.

Para poder acompañar a su esposo en esta difícil prueba impuesta por la vida debió viajar a Santiago donde don Leo permaneció durante dos años en el hospital traumatológico, la señora Juanita debió trabajar como asesora de hogar durante todo ese tiempo para estar cerca de su esposo y poder asistirlo. Después de todo el tratamiento recibido por don Leo, vuelve Angol para seguir haciéndole frente a la vida a pesar de las circunstancias.

La señora Juanita ha sido hasta el día de hoy una de los principales hinchas del Pampa, siempre fiel compañera de su amado Leonardo, aunque eso haya significado ser la lavandera oficial del elenco verde angolino. Semana tras semana eran decenas de medias, pantalones y camisetas de las series adultas e inferiores de los pampinos que nuestra amiga Juanita debía sacar el sudor del verano y el barro en invierno. Su casa fue oficina, sede social, sala de reuniones y zona de esparcimientos ya que instalaron tacatacas, mesa de pin pon y una mesa de pool. De alguna forma había que sobrevivir.

Otro día triste para nuestra entrevistada fue cuándo falleció su esposo el 27 de abril del año 1994. Así y todo, este viejo “roble” no se dio por vencido y siguió luchando hasta el día de hoy.

Hoy cuando la mayoría de las personas de la tercera edad, pasadita para la cuarta son asistidas por sus familiares, la señora Juanita es un ejemplo de vida, mantiene su mente intacta, muchos deseos de seguir viviendo, lava, cocina, pinta.

Uno de sus cinco nietos, Juan Rubilar en emotivas palabras se refirió a quien es su abuelita y mamá, “Yo me crie con ella, mucho de los que nosotros como nietos somos es gracias a ellos quienes nos inculcaron el sentido de responsabilidad. Me siento muy orgulloso de ser su nieto, ella es una persona independiente, maneja su dinero y esa lucidez que ella tiene es porque siempre se ha mantenido activa”.

Finalmente, su única hija, Mirna, dijo que es un regalo de Dios el tener a su madre cumpliendo 100 años,” mi madre a pesar de su edad es una persona muy activa, siempre ha sido así, ella quiere hacer todo, ella se mete a la cocina, pinta y hace una serie de cosas que la mantienen activa”.

La señora Juanita, quien le hace honor a su apellido, es un viejo “roble” que a diario recibe el cariño de su única hija, sus cinco nietos y ocho bisnietos.