En el Bicentenario de la muerte del General José Miguel Carrera Verdugo

ESCRIBEN:Juan Eduardo Mendoza Pinto y Francisco Darmendrail Salvo

Socios del Instituto de Investigaciones Históricas José Miguel Carrera.

Este 4 de septiembre se cumple el bicentenario del fusilamiento del prócer de la Independencia de Chile, Brigadier General José Miguel Carrera. Durante su gobierno se creó la Biblioteca Nacional y decretó la educación obligatoria para las mujeres en Chile. En nuestra región José Miguel Carrera tuvo participación en la toma de las plazas realistas de Concepción y Talcahuano. En marzo de 1813, José Miguel Carrera asumió el mando del primer Ejército patriota y fue artífice de las victorias, en Yerbas Buenas, San Carlos, entre otras. Tras el desastre de Rancagua. Posteriormente José Miguel Carrera decidió viajar a los Estados Unidos (1816-1817), con el fin de conseguir ayuda para liberar Chile. A su regreso con una flotilla de cinco barcos, trajo armas y a experimentados militares veteranos de las guerras napoleónicas, fue encarcelado en Argentina e impedido de regresar a su tierra natal. Posteriormente se involucró en la guerra civil trasandina y luego de entrar dos veces victorioso a Buenos Aires, será capturado por traición, tras la batalla de Punta de Médano. Carrera será fusilado cerca del mediodía del 4 de septiembre, en la plaza de Mendoza, de acuerdo con el relato de fray Benito Lamas Carrera demostró gran valor personal, solicitando que no se le vendará los ojos, que se apuntará donde estaba su mano (sobre su corazón) y estar de pie.

Muero por la libertad de América, fueron sus últimas palabras. Elcuerpo de Carrera fue mutilado. Su cabeza fue cortada y expuesta en la plaza de Mendoza; su brazo derecho fue enviado al Gobernador de Córdoba, y el izquierdo a Punta de San Luis. Al cumplirse 200 años de su muerte, el ejemplo del prócer sigue vivo en el recuerdo de muchos chilenos y es de esperar que sean muchos más, las que aprendan de la Historia de Chile, que el patriotismo y anhelo de regresar a su Patria, siempre estuvo en el corazón de José Miguel, prócer de la Independencia.