A FALTA DE CHANCHO SEIS, VAMOS AL CINCO

Por André Jouffé

Como decía mi ex concuñado Fernando Villegas en el programa de su YouTube, será más corto debido al fin de semana. Tanto así que de las cuatro páginas de la revista de deportes de El Mercurio, una es publicidad. Lo más importante, una se concentra en el partido del próximo domingo de Colo-Colo y la U.

En una oportunidad difundieron una foto del extinto François Mitterrand en una mesa campestre con un antifaz a lo zorro. Resulta que para comer palomas y escupir los huesitos y al mismo tiempo eximir al público de un espectáculo asqueroso, pero de esta forma se sirven las aves. El Presidente de Francia devora un trozo y escupe la dureza al plato. Muy a lo Luis XV.

Salvador Allende llamaba a Gloria Gaetán una de sus últimas parejas y le avisaba que llegaba con ostras a su departamento. Pero la colombiana no tenía la energía necesaria para decirle que aún no le cumplían con el contrato en Corfo que le prometió y no sabía cómo iban a servirse esa exquisitez ¿En plato de sopa? Fuente: Eduardo Guayo Labarca.

Al ex canciller alemán Helmut Kohl que llegó a Bonn con cien kilos y la abandonó con 120, su mujer solía recriminarle públicamente la glotonería. A Danielle esposa del ex primer francés Michel Rocard en la entronización de Hirohito, le pasaba el vaso de wisky al fotógrafo de la agencia Gamma al otro lado de la cuerda que nos separa en el coctel en el jardín del palacio imperial de Tokio para servirse otro whiskacho ante la impaciencia de Rocard.

En la reunión del grupo de los 8 en Punta del Este en los años ochenta, con Chile invitado especial pues no tenía democracia, los periodistas contaban chistes tan buenos y las risas eran tan potentes que salió Ernesto de la Guardia, secretario privado de Julio María Sanguinetti, para hacernos callar porque nuestras risotadas eran más potentes que el pésimo audio instalado. Al extremo que Alan García, “eppur si muove” su frase favorita que evocaba a Galileo Galilei, le echó una talla a los organizadores por el tema de parlantes.

Más de lo que ustedes creen a Joe Biden se le va la onda y la gente busca desesperadamente a Kamala Harris. ¿Para qué la elegimos? Se preguntan si no es para sacar de los vacíos mentales a Su Excelencia,

En el hospital de Barcelona, pues desconfiaba de los de casa como Pinochet, Boris Yeltsin pedía vodka a las enfermeras que solían pasarle petacas pese a la advertencia del cuerpo médico. Igual que AP fue a operarse de la espalda al extranjero desconfiado como Stalin. Fue en los años 80 y coincidió con mi presencia en la Catalunya y mi base de datos fue el personal del establecimiento.

Pocos saben que Putin, cuando era chofer de taxi antes de llegar al Kremlin y post KGB, tuvo problemas para conseguir y aprobar su examen de conducir.

Aunque la Moneda se puso en dos patas efectivamente Pablo Perelman compró dos monos titi para el cuñado del Presidente Aylwin en su viaje a Ecuador y el célebre pintor los puso en una caja debajo de asiento en primera clase o suite presidencial del calambrito Boeing 77-100 de la Fach. A mí me amenazaron con mandarme a impuestos internos por contarlo en el libro Las Piernas de Mariana y a Perelman, lo ahorcaban si contaba que existieron esos monitos adquiridos en el mercado de Quito (patrimonio de la humanidad igual que las tortugas de las Galápagos, que efectivamente en la medida de lo posible le pidió a Rodrigo Borja quien tajantemente se negó).

Cecilia Morel le advirtió a Sebastián Piñera que estaban todos recién almorzados en el lago Caburgua en 1993. Él insistió en montarnos en el tiburón que él, naturalmente yo, yo, yo y los otros, no cumplió su palabra y dio una voltereta, caímos todos al agua. Yo pesaba 90 kilos y bien pude haberme ahogado. Esas eran las piñericosas pre presidenciales.

Jorge Alessandri en Malloco le comenta a Jaime Guzmán: Usted es demasiado conservador Jaime. ¡Plop!. Todo esto efectivo y esa me la contó el mismo senador asesinado. Es más, había kuchen y otras cosas para los invitados y el Paleta picaba galletas.

Me comentó un día el mismo Guzmán, árbitro de futbol titulado ante la envidia de su primo Maximiano Errázuriz, que sí le escuchó muy de vez en cuando un “on” a don Jorge, para referirse a alguien.

Angélica Jeria madre de Michelle Bachelet aparte de echarla al agua al comentar que cuando estaba ansiosa de noche, iba al refri y comía como Lorenzo y Pepita unos tremendos sanguchotes, deslizó que las pataletas de su hija eran de temer. Y dicen que de eso lo sabe bastante Francisco Vidal, profesor de historia, amante de los soldados de plomo, ex Partido Nacional.

Nunca su hija menor compañere o compañerex ha adherido públicamente una causa de su género.

Hay una gran similitud entre Hillary Clinton y Sharon Stone: ambas son inteligentes pero de un mal genio indescriptible. Ni imaginarse las p…que le llegaron a Bill después de lo de Mónica.

Me llama la atención que una feminista como Susan Sarandon, que además ha protagonizado escenas lésbicas fuertes (según Catherine Deneuve lamerle los pezones fue una de las escenas más fuertes de su vida) haya votado por Donald Trump. ¡Qué contradicciones!

Para doña Graciela Letelier de Ibáñez dicen que lo más duro de su matrimonio con Carlos Evans, o sea Ibáñez pues su padre cambió el nombre al llegar a Chile, fue el luto que persiguió al dos veces presidente por la muerte de su esposa salvadoreña Rosa Quiroz Ávila, muerta prematuramente. Años la tuvo en un altar en su casa. Son parientes de los Jocelyn Holt (Alfredo la trataba de bruja).

Finalmente me contaba hace años Alejandro Coco Legrand González que cuando iban donde el tío Gabriel, eran puras tallas y bromas en la mesa. Hasta le tiraban migas de pan al presidente, mientras, los comunistas huían despavoridos atravesado la Cordillera de los Andes. Todo ocurría en la calle Pedro Torres, de Ñuñoa donde pasó hasta el final de los días la mañosa doña Mitty.

Y cierro: Acompañaba a Jorge Alessandri Rodríguez a la Catedral un domingo tratando de sacarle algunas frases y Julio Bustamante Sotello escondido detrás de unos árboles, lo mismo con las fotos. De pronto don Jorge, muy caballero me dice: “Dígale a su colaborador que no tiene que esconderse para tomarnos unas fotos. Y luego me dejan tranquilo.”

Y así lo hicimos, Julio se fue a la tumba con ese recuerdo único porque el Paleta era bien poco dado al retrato. No pongo las manos al fuego en este epitafio. Ni Alessandri ni Guzmán eran homosexuales ni vírgenes. Ambos tuvieron sus aventuras hetero. Incluso la de don Jorge cayó desde las escaleras del departamento en calle Phillips.

¿Les gustó la columna? Todo es cierto, Por lo tanto no me puedo alargar porque entraría en mentiras.