Subdere asignó recursos para que 36 familias de sectores de la cordillera en Angol tengan electricidad

Serán más de $400 millones los que se destinarán para que en los sectores de Quebrada Honda y Lomas del Toro se instalen paneles fotovoltaicos para dar suministro de energía eléctrica a sus habitantes.

La jefa regional Subdere de La Araucanía, Yurisan Castro, junto al alcalde de Angol, Enrique Neira, y la delegada provincial de Malleco, Katia Guzmán, se trasladaron hasta los sectores de Quebrada Honda y Lomas del Toro, ubicados a una hora y media adentrándose en la cordillera de Nahuelbuta, para entregarle a las familias la resolución que les otorga más de $400 millones para los proyectos que permitirán que cuenten con energía eléctrica.

“Hoy es un día muy especial para nuestra comunidad, vamos a empezar a soñar en grande, se nos va a empezar a resolver esta situación. Sabremos lo que significa tener luz en nuestros hogares, prender las ampolletas, prender la televisión y enterarnos lo que pasa en las noticias de nuestro país. Quiero agradecer en representación de nuestra organización, nos sentimos muy valorados y esto nos trae mucha esperanza y mejor calidad de vida”, fueron las emotivas palabras de Dina Santander, presidenta de la junta de vecinos Quebrada Honda, al recibir esta resolución.

En tanto, la jefa regional Subdere destacó que, “fue un momento de gran alegría y emoción para 36 familias que toda su vida han vivido en la cordillera de Nahuelbuta. Estos recursos permitirán que en unos meses más cuenten con luz eléctrica en sus hogares. Sin duda la emoción de estas familias que toda su vida han vivido sin luz, hace que el trabajo que realizamos desde Subdere cobre un valor adicional y nos haga comprometernos aún más con soluciones concretas para las familias de La Araucanía”.

En el sector Lomas de Toro el proyecto tendrá una inversión de $192 millones, para sistemas individuales fotovoltaicos para 17 familias, y en el caso de Quebrada Honda, se destinaron $215 millones para abastecer a 19 viviendas.

Estas 56 familias actualmente no tienen como refrigerar sus alimentos, ni cómo acceder a medios de comunicación ni de entretención. Se iluminan con velas, linternas, lámparas de gas, pequeños generadores eléctricos y en invierno se dificulta aún más sus condiciones cuando los horarios de luz natural son reducidos.