“Por la Patria, con potencia y ciencia”, 105 años de la Escuela de

Artillería

Este 27 de mayo, la Escuela de Artillería cumple 105 años, desde su creación, se ha consolidado

como el instituto formador del arma, cumpliendo un rol destacado en la preparación,

perfeccionamiento y especialización del personal vinculado al apoyo de fuego y la conducción

táctica de operaciones terrestres.

En sus aulas se forman oficiales y suboficiales, que posteriormente se desempeñarán en unidades

operativas de la Fuerza Terrestre, aportando conocimientos técnicos, doctrinarios y de liderazgo

para el cumplimiento de las misiones institucionales.

La instrucción y entrenamiento de los integrantes del arma de Artillería es una de sus principales

misiones, en la cual se destacan los períodos de instrucción a los cursos básicos y a los cursos

avanzados de oficiales y suboficiales de esta arma.

Dentro de su oferta académica destaca el Curso Avanzado para Suboficiales de Armas, requisito para

el proceso de ascenso, instancia orientada a potenciar competencias profesionales en áreas táctico-

técnicas y de asesoría. El programa contempla materias como ética, planificación de los apoyos de

fuego, proceso de conducción de tropas, control de gestión, operaciones militares distintas a la

guerra y gestión administrativa, consolidando una preparación integral acorde a las exigencias del

servicio moderno.

Junto con su misión formadora, el instituto ha avanzado en la incorporación de nuevas tecnologías

aplicadas al entrenamiento operacional. A través del Centro de Entrenamiento de la Escuela de

Artillería (CEART), se han integrado herramientas como aeronaves no tripuladas (drones) y la

aplicación Team Awareness Kit (TAK), tecnologías que permiten optimizar la observación,

adquisición de objetivos, coordinación táctica y control del entrenamiento, incrementando la

precisión, seguridad y eficiencia en escenarios de instrucción.

A ello se suma el entrenamiento práctico que desarrolla el Grupo de Artillería N.° 11 “Aldunate”,

unidad dependiente de esta escuela, cuyos integrantes ejecutan periódicamente ejercicios en

terreno orientados a consolidar procedimientos tácticos, incluyendo desplazamientos diurnos y

nocturnos, cambios de posición, empleo de distintos tipos de fuego y técnicas de combate

específicas.

No obstante, esta escuela mantiene una estrecha relación con la comunidad, donde reciben

delegaciones de colegios, entidades de educación superior y distintas organizaciones de la sociedad.

Como también, de apoyo a hogares de ancianos y el que brinda la sección Veterinaria.

Su Director, el Coronel Álvaro Inostroza A., explicó que la Escuela de Artillería “cumple un rol

fundamental en la formación y entrenamiento de los hombres y mujeres del arma de Artillería del

Ejército de Chile, contribuyendo directamente al alistamiento operacional y a las capacidades de

defensa del país”.

En esa dirección, añadió: “Nuestra misión no solo considera la enseñanza doctrinaria y técnica

propia del arma, sino también la formación integral de líderes militares preparados para enfrentar

escenarios cada vez más complejos, dinámicos y exigentes. En ese sentido, la Escuela aportapermanentemente al desarrollo doctrinario, a la modernización de capacidades y a la integración

de nuevas tecnologías aplicadas al combate y al entrenamiento”.

Sus orígenes

A través del Decreto Guerra N.° 1.231 del 27 de mayo de 1921, se estableció la necesidad de las

escuelas de tiro de infantería, de artillería y de gimnasia para que los oficiales y suboficiales del

Ejército puedan perfeccionar su instrucción teórica y práctica.

Se organiza en el fundo “El Culenar”, ubicado en la Provincia de Talca, la Escuela de Tiro y Gimnasia,

la cual dependía del Inspector General del Ejército, cargo que fue reemplazado por el Comandante

en Jefe del Ejército.

El 26 de febrero de 1924, mediante un decreto supremo se integra a la Escuela de Artillería el Grupo

de Artillería “General Aldunate”, como Grupo del Regimiento de Artillería de la Escuela de Tiro, con

asiento en la ciudad de Linares, perteneciendo a la Escuela en Talca.

El 29 de octubre de 1924, el instituto formador toma su nombre definitivo: “Escuela de Artillería”.

Mientras que, en 1925, se traslada a Linares, siendo autorizados para usar el primer estandarte

obsequiado por la ciudad.

Cabe destacar que, el principal desafío de la Escuela de Artillería es continuar evolucionando, sin

perder su esencia, y manteniendo sus tradiciones. debido a que, en la guerra, la tecnología y los

escenarios operacionales cambian con gran rapidez, exigiendo adaptar permanentemente sus

procesos docentes, doctrinarios y de entrenamiento.

En ese sentido, junto con la modernización tecnológica, existe un desafío aún más importante,

continuar formando mujeres y hombres con vocación de servicio, liderazgo, disciplina y sentido

ético, capaces de actuar profesionalmente en escenarios complejos y al servicio del país.

“¡Por la Patria, con potencia y ciencia!”

Dirección de Comunicaciones Estratégicas del Ejército